Consejos para una vida saludable

Menos alcohol y más salud

 

El alcohol se anuncia como promesa de diversión. Eso es un engaño.

 

Todos sabemos que beber y manejar no es una buena combinación. Además, beber alcohol también interfiere con ciertos medicamentos, como antibióticos y aspirinas. ¿Pero sabías que tomarte esa cerveza, whisky o copa de vino te puede causar cáncer?

 

Un estudio aleccionador demostró recientemente que el alcohol incrementa el riesgo de cáncer en las mujeres. Aun las mujeres que se toman tan sólo una copa al día, ya sea de cerveza, vino o alguna otra bebida alcohólica, tienen un mayor riesgo de contraer cáncer de seno, hígado, recto, boca, garganta y esófago.

 

Otro estudio reveló que a las personas que ingieren bebidas alcohólicas se les diagnostica cáncer de colon a una edad más temprana, que a las que nunca han bebido, 5.2 años en promedio. Los investigadores también encontraron una relación entre el consumo de alcohol y el cáncer en cabeza y cuello, así como el cáncer de esófago, laringe y boca. Se ha demostrado que abstenerse de tomar bebidas alcohólicas reduce el riesgo de cáncer en cabeza y cuello.

 

No tomar bebidas alcohólicas también tiene muchos otros beneficios, como reducir centímetros de cintura y aumentar años de vida. Primero, al reducir el consumo de bebidas alcohólicas, eliminas calorías y peso. El alcohol aumenta tu apetito y disminuye tu fuerza de voluntad. ¡Una combinación que engorda! Y al reducir tu consumo de alcohol, ahorras dinero y lo más probable es que tu nivel de energía sea más alto.

 

Evidentemente, el alcohol no es ninguna cura milagrosa. Dejar a un lado tu tarro de cerveza podría salvarte la vida. Intenta seguir estos consejos para reducir tu consumo de alcohol y tener una vida más sana y controlada:

  • Entiende cuándo y por qué bebes.
  • Haz un plan para eventos sociales en los que se te pueda pasar la mano con el alcohol, estableciendo un tiempo límite para retirarte.
  • Establece un límite al número de bebidas en el evento.
  • Bebe despacio.
  • No bebas si no has comido.
  • No bebas solo.
  • Agrega agua, refresco o agua mineral a tu bebida para hacerla menos fuerte y que dure más.
  • Si tienes la costumbre de beber después del trabajo, cambia tu rutina. Sal a caminar o programa alguna otra actividad que rompa el círculo vicioso.
  • Busca opciones interesantes que reemplacen al alcohol, como agua mineral en elegantes botellas o atractivos cocteles sin alcohol.