Cómo controlar la Inflamación para una Vida más Saludable
¿La inflamación te hace enfermar? La inflamación puede ser algo bueno o algo malo dependiendo de la perspectiva. Cuando te golpeas en el dedo del pie, tu sistema inmunológico trabaja para aumentar la circulación de la sangre del área herida, crea calor para combatir la infección, envía glóbulos blancos y otros químicos para luchar contra las bacterias y reparar las células dañadas. Eso es bueno.
Pero los estudios están demostrando que cuando tu cuerpo sigue produciendo inflamación, te pone en alto riesgo de padecer problemas de salud, incluyendo enfermedades cardíacas y cáncer. Más información se está revelando cada día acerca de los efectos negativos de la inflamación crónica en nuestra salud. La inflamación puede ser provocada por condiciones tales como dolor de espalda crónico e incluso la enfermedad de las encías. El exceso de peso –especialmente en el área del estómago– también aumenta la inflamación porque la grasa corporal produce hormonas y segrega substancias que pueden provocar la inflamación. Las grasas saturadas, grasas trans, grasas poliinsaturadas de Omega-6 (no confundirse con la saludable Omega-3) el azúcar y otros carbohidratos simples están todos relacionados con los niveles altos de inflamación. Algunos de los mejores alimentos anti-inflamatorios incluyen:
Cómo alimentarse para vencer la inflamación
Para comenzar a combatir la inflamación y los riesgos que ocasiona, debes reducir el peso excesivo (al menos el 5 porciento de tu peso corporal), hacer ejercicio con regularidad, ajustar tu dieta para evitar las comidas que aumentan la inflamación y consumir los alimentos que sean anti-inflamatorios.
Buenas fuentes de Omega 3 como el pescado, aceite canola, nueces. Alimentos ricos en grasas monoinsaturadas que también mejoran el balance del colesterol en el cuerpo, tales como el aceite de oliva, aceite de cacahuate, frutos secos y aguacates.
Enérgicos antioxidantes que disminuyen la inflamación: frutas, vegetales, granos enteros. Busca los productos alimenticios con colores más profundos o brillantes, que son los que tienen la mayor cantidad de antioxidantes.
Las yerbas, especias y tés son fuentes de antioxidantes concentrados, especialmente la canela, el curry, eneldo, orégano, jengibre y romero. La mayoría de los tés, incluyendo el verde, negro, blanco y oolong, contienen muchos antioxidantes.


