Consejos para una vida saludable

 

Disfruta la abundancia de la temporada…
¡Y festeja lo fácil que es gozar de buena salud!


El secreto para gozar de una vida rica y sabrosa consiste en utilizar los ingredientes más finos y más frescos. ¡Ese también es el secreto para una dieta saludable!
En plena primavera, los supermercados están llenos de una gran variedad de frutas y verduras frescas. Estos productos deberían ser la piedra angular de cualquier dieta saludable, ya que contienen una gran variedad de vitaminas, minerales y fitonutrientes.


La clave consiste en seleccionar los productos adecuados y almacenarlos de manera debida para que conserven su frescura.

 

Haz compras inteligentes

  • Compra el arcoíris. Selecciona frutas y verduras que tengan una variedad de colores y de esa manera estarás cubriendo todas las necesidades nutricionales. Los vegetales verde oscuro como la espinaca y la col rizada, contienen mucha vitamina A, vitamina C, fibra y luteína, un importante antioxidante que apoya la salud de los ojos y de la piel. Los productos rojos como los jitomates, la toronja roja y rosa y la sandía contienen licopeno, que protege al corazón de enfermedades cardiovasculares y de algunas formas de cáncer. Las zanahorias, el melón y los pimientos rojos contienen beta caroteno, otro producto anticancerígeno.

 

  • Selecciona productos locales y de temporada. Los productos cultivados en estados o en países lejanos se cosechan antes de que estén totalmente maduros para que soporten el transporte. El corto período de maduración le roba a dichos productos nutrientes que se agotan todavía más por el tiempo prolongado de transporte. Compra frutas y verduras locales y de esa manera obtendrás productos que se cosechan en el momento exacto de su madurez.

 

 

  • Evita magulladuras, agujeros y partes blandas. Estos indican que la fruta o la verdura ya está pasada o que se le ha manejando mal. Sin embargo, algunas marcas en la superficie representan el efecto natural de la maduración en el árbol.

Almacénalas de manera adecuada

 

  • La mayor parte de las frutas y verduras se conservan en buen estado durante aproximadamente cuatro días. Algunas duran más. Las manzanas que son ricas en fibra, permanecen frescas durante tres semanas cuando se les refrigera y la papaya y el mango que contienen una gran cantidad de vitamina C, se mantienen frescos durante más de una semana. Los camotes y el colinabo, ambos ricos en fibra y en vitamina C, se mantienen frescos durante un mes cuando se almacenan en un lugar fresco y seco.

 

  • En el caso de productos más perecederos como las yerbas, la lechuga y los tomates, es preciso invertir en contenedores que puedan sellarse, que tengan respiración y que se hayan fabricado específicamente para almacenar dichos productos. Los contenedores y las bolsas de diseño especial mantienen el producto más fresco durante un período mayor de tiempo al equilibrar los niveles de oxígeno y bióxido de carbono.


Fuente:
Petronis, Lexi. Be a Smart Shopper (Compra con Inteligencia) FitnessMagazine.com.
Ejemplar de mayo 2008.