Reevaluación de la comida “al escritorio”
Con la intención de hacer más en menos tiempo, más y más gente está optando por trabajar durante el almuerzo. De hecho, una encuesta del 2004 realizada por la Asociación Dietética Americana y ConAgra Foods, reveló que casi siete de cada 10 estadounidenses toman su almuerzo “al escritorio”, y 15% desayunan del mismo modo, o sea, mientras trabajan. Y aunque estos alimentos multi-tareas pudieran contribuir a la productividad del negocio, están causando estragos en la salud nutricional.
“Comer de más y la nutrición no balanceada son los mayores problemas que surgen cuando comes en tu escritorio”, alerta Lisa Dorfman, nutrióloga deportiva del Departamento de Atletismo de la Universidad de Miami. “Te comes una bolsa completa de papitas y, como ya estás lleno, ya no te comes la manzana o el queso bajo en grasa”. Y cuando combinas esta clase de consumo irresponsable con la comida, típicamente chatarra, de las máquinas tragamonedas –con altos contenidos de grasa y sodio– el almuerzo muy pronto se convierte en una fuente de calorías inútiles.
Lo mejor es la comida casera
La clave para un almuerzo saludable en el escritorio es llevar comida preparada en casa. Estos alimentos facilitan el control de las porciones, y por lo general contienen menos grasa y sodio, como escribe la Dra. Liz Applegate, editora de nutrición de la revista Runner’s World.
Applegate recomienda abastecerse de alimentos que contengan muchos nutrientes del cuerpo y del cerebro. Éstos incluyen:
Una taza de fruta fresca o 1/3 de taza de fruta deshidratada. No sólo manzana y plátano, sino melón, durazno y pera.
Para una rápida preparación de opciones alimenticias, considera el yogur con fruta deshidratada, sopas para microondas bajas en sodio, nueces y galletas ricas en fibra.
El sustituto alimenticio Slimplicity® de Relìv para licuado, también ofrece una alternativa rápida, sabrosa y nutritiva para un almuerzo a la carrera.


